Sellés (Uepal): «El Gobierno no tiene que dar ayudas a las empresas que cierra, sino indemnizar»

Juan José Sellés, presidente de la Unión Empresarial de Alicante (Uepal) y representante de la patronal autonómica CEV en la confederación nacional Cepyme, conoce de primera mano el drama que viven desde hace un año las pequeñas empresas y los autónomos de la provincia de Alicante. Muy crítico con la situación política (más después del terremoto iniciado esta semana por Ciudadanos en Murcia, con réplicas en Madrid) y la gestión de la pandemia, advierte de que las herramientas que se implementaron al principo del estado de alarma hace un año ya no sirven, porque la crisis está siendo mucho más larga de lo previsto, y cree que el Gobierno debería volver a centralizar la adopción de las medidas sanitarias.

-Ha pasado un año desde que se decretó el confinamiento y el cierre de toda actividad no esencial. ¿En qué situación se encuentra el tejido económico de la provincia?

-Esta es una provincia fundamentalmente de pymes y autónomos, que son los que se están llevando la peor parte. Pero claro, tenemos 4 millones de parados, un millón más en ERTE, y 300.000 autónomos que también están sin trabajar y pagando. Fíjese que además de lo obvio, como la hostelería o los hoteles, están afectados todos aquellos que dependen de que se celebren mercadillos, fiestas patronales con todo lo que arrastran, como empresas de eventos, músicos, modistos, maquilladoras… Toda esa gente está también parada y no aparece en ningún sitio, son daminificados indirectos. El Estado ha tomado la decisión política de cerrar establecimientos por el bien común, pues esos establecimientos no deberían pedir ayudas, sino indemnizaciones. Esta es una idea que está calando en nuestros asociados, porque si los comercios y sobre todo la hostelería están cerrados por el bien de todos, lógicamente todos debemos contribuir a cubrir esa ausencia de actividad. ¿Cómo? Pues evidentemente con documentos oficiales. Se habla mucho de que hay economía sumergida, pues sería una buena manera de incentivar que aflore, que se vea que cuando uno contribuye a la sociedad, la sociedad responde. Y en este momento también, los que han cotizado, pagado y declarado, es momento de devolverles lo que han estado dando a la sociedad durante tanto tiempo.

«con el segundo estado de alarma, el gobierno debió prorrogar hasta mayo los erte y la carencia de los ico»

-Más allá de defender el mensaje de que no hay que pedir ayudas sino indemnizaciones por los cierres, ¿qué valoración hace de la gestión política de la crisis?

-Al igual que ha habido una serie de olas sanitarias o pandémicas, esto también ha repercutido en la percepción que tienen los empresarios y la sociedad en general. Porque tan importante como las circunstancias es la manera de afrontarlas. Al principio todos pensábamos que con un sacrificio extremo, que era encerrarnos quince días y luego reabrir con prudencia y paciencia, tendríamos un verano esperanzador. Cuando nos encontramos que la cosa se alarga, a pesar de que julio y agosto no fueron malos meses, y llega una segunda ola, nos dimos cuenta de que esto se iba a alargar. En ese momento el Gobierno tomó una medida que nos acabó de hundir: determinó que hasta mayo estaríamos en estado de alarma y que las autonomías por sí solas tomaran las decisiones que la legislación les permitía. ¿Qué sucede? En la primera ola tuvimos medidas como los ICO, los ERTE… además de otras, pero cuando toman esta determinación, lo siguiente que tendrían que haber dicho es que evidentemente los ICO y los ERTE se prorrogan hasta mayo. Pero no, se creó una inestabilidad que ha llevado a la desesperación y al desasosiego de la sociedad en general y del empresario en particular. Y encima nos encontramos que hay 17 autonomías y cada una tiene una política distinta, pero eso es un error. Deberíamos tomar medidas a nivel europeo, necesitamos una Unión Europea más fuerte que pueda legislar, y el Estado español en este momento debería haber mostrado su fortaleza. Y con lo que nos encontramos es que mientras los hijos no comen, los padres se pelean.

-En este contexto, ¿entiende que pasen cosas como la moción de censura en Murcia o el adelanto de elecciones en Madrid?

-Estoy indignado, ni siquiera defraudado. Es increíble que no exista un frente común de todos ante una situación tan dramática como la que estamos viviendo. La situación sanitaria, aunque hay datos que nos permiten ser un poco optimistas, aún no se ha resuelto, pero es que el drama socioeconómico acaba de empezar y nos piden un comportamiento cívico, ejemplar y comunitario por el bien de todos, que ellos mismos son incapaces de aplicarse. No se puede vivir en un país con el grado de desconfianza que se tiene en los políticos y el despreció que sentimos como ciudadanos. Las elecciones de Cataluña y la desaparición electoral de Ciudadanos ha hecho que cada uno busque su futuro en otra lista electoral, la que sea y convenga, y mientras tanto y por si llegan momentos peores, que me pongan donde hay, que yo ya cogeré, me colocaré y colocaré a los míos. Como decíamos al jugar al escondite, «por mi y por todos mis compañeros, pero por mi primero».

«las empresas no van a concurso porque tienen miedo de que Hacienda o la Seguridad Social las liquiden»

-¿Se atreve a hacer un cálculo de cuántas empresas han podido morir en este último año?

-Buf, vamos a ver. Volvemos a la legislación. Nos encontramos con que las empresas no acuden a los concursos de acreedores, ¿por qué? Evidentemente porque el principal acreedor es el propio Estado. Si Hacienda y Seguridad Social no están sujetos a las normas del concurso, las empresas pasan de golpe de estar activas a liquidarse. En este momento, hay muchísimas empresas que están esperando que termine esta circunstancia para liquidarse definitivamente. ¿Cuántas? Pues según sectores, habrá algunos que llegue al 50%, por ejemplo en aquellos que viven exclusivamente del turismo. Hasta que no haya movilidad, que es otra de las grandes revindicaciones, movilidad con todas las garantías pero movilidad. Porque esto no es una autarquía. En un mundo tan globalizado necesitamos al resto para poder sobrevivir. En el comercio, pues más o menos lo mismo, hay quien no puede aguantar porque han estado tirando de sus ahorros. Cuando las empresas accedieron a las ayudas, a ir ‘dopados’, era porque pensaban que a corto plazo iban a tener de nuevo una fortaleza de negocio suficiente para poder cubrir los préstamos. Pero la realidad es que con el negocio actual no cubres ni los gastos de funcionamiento, con lo cual ni nos planteamos poder afrontar la subida de impuestos, que es la mayor de las aberraciones que se puedan imaginar. No puede ser que cuanto menos empresas quedan, nos subas los impuestos a los demás, es un exterminio encubierto. Se está hablando ya de drama social, pues el verdadero drama social es no tener dónde ir a trabajar por falta de empresas.

-Hablando de hostelería, autónomos y ayudas… en el inicio de la desescalada, si se hubiera mantenido cerrado el 1 de marzo, esos autónomos se habían ahorrado una cuota, que además les acaban de subir, y habrían cobrado un mes más de prestación por cierre. 

-Antes de que se anunciase que se reabría el 1, todo el mundo estaba pensando que era el 2. Y lógicamente era por esta cuestión. Es que así se hizo en Baleares, no hay que ir muy lejos. Después de la reunión de los autónomos con Puig, se barajaba el 2. No se por qué debilidad, o por una improvisación bienintencionada, ese ‘qué más da que sea el 2 que el 1’ les ha costado el desembolso de 28 millones de euros a los pequeños hosteleros. Los autónomos son el patito feo, los que más pagan y los que menos perciben, no tienen derechos reconocidos. Después del Día de la Mujer, tendría que existir el Día del Autónomo, y volver a salir todos y todas a la calle a defender nuestros derechos. Somos los que de verdad se buscan la vida para trabajar, pero primero te hacen pagar. Primero tienes la necesidad, luego te hacen pagar y aumentan esa necesidad, te cobran por permitirte trabajar en el territorio nacional, y después te dificultan el trabajo, o directamente te lo impiden. Entonces, bueno…

-Vamos a intentar aportar un poco de optimismo a este escenario. ¿Qué sugerencias o ideas defienden en Uepal para intentar reactivar la situación?

-Lo primero, solventar el tema sanitario, es decir, la vacuna. Y con la vacuna, el pasaporte sanitario y los corredores seguros que nos permitan la movilidad. Eso sería lo impepinable. Lo segundo, la protección de las empresas, porque la gente necesita tener dónde ir a trabajar. Yo para esto siempre pongo el ejemplo del campo: los agricultores están acostumbrados a que un año sea malo y tener años de 24 meses, pero lo que hacen en esos 12 meses es cuidar y mimar el árbol, que ha sufrido y no ha dado fruto por una helada, por falta de agua o por una plaga. Lo miman para que tenga fortaleza y que en esos 24 meses llegue a dar fruto. El que pasado esa época lo que ha hecho ha sido arrancar esos árboles, no vuelve a recoger hasta pasado un quinquenio. Eso es en lo que ahora mismo estamos, hay que cuidar y mimar, porque el futuro pasa por el emprendimiento.

«desde el punto de vista geográfico, y teniendo en cuenta los intereses de Alicante, el mejor puerto seco es Novelda»

-¿Y para los fondos europeos?

-En este momento parece que la única riqueza que nos puede llegar no es la que generemos nosotros, y que estamos dependiendo única y exclusivamente de los fondos europeos. Pues la gestión de los mismos debería estar en manos de todos los agentes a los que afecta. Por supuesto el Estado, y en segundo lugar, sindicatos y patronales. ¿Esto será así? Pues no lo se, no tengo mucha confianza en el Gobierno, porque es lo que nos están demostrando. Por ejemplo, yo quisiera saber quiénes son «los expertos», quién está dentro cuando cierran la puerta.

-Dejando a un lado la pandemia, me llama la atención que Uepal es la única que se ha posicionado a favor de uno de los dos proyectos que se disputan el puerto seco del Corredor, concretamente el de Novelda, mientras CEV se mantiene neutral. ¿Por qué?

-Desde el punto de vista geográfico, y teniendo en cuenta los intereses de la provincia de Alicante, objetivamente es el lugar idóneo para establecerlo. Nosotros defendemos que la provincia empieza por el aeropuerto de El Altet, y que era lógico que Alicante y Elche fuesen un área funcional. El aeropuerto, el puerto, el parque empresarial, las dos universidades… es el núcleo, a partir de ahí, qué mejor que darle vida a este espacio con un puerto seco, que es el más cercano y está muy bien comunicado con las infraestructuras terrestres. Eso no es óbice para que haya también argumentos a favor del puerto seco en Villena, pero no es este argumento. Es verdad que siempre ha sido el camino de Castilla, una agrupación de carga para el puerto de Valencia… pero ese es otro planteamiento, de interés más comunitario quizá, con impacto también para Albacete y Murcia. Pero yo soy el presidente de Uepal, y tengo que defender los mejor para la provincia de Alicante.

-¿Qué tal la relación con CEV, tras el rifirrafe del pasado febrero, en el que llegaron a destituirle a usted como vocal de la junta directiva de la patronal autonómica?

-No, la relación es fantástica. No solo estoy en el comité y la junta directiva de CEV, sino que la represento en Cepyme nacional. ¿Qué sentido tendría si de verdad hubieran perdido la confianza en mi, como se dijo en otros medios, que en este momento esté representando a toda la Comunitat Valenciana en Madrid junto con Vicente Lafuente de Confemetal? O sea, que es Uepal junto a Confemetal la que está representando a toda la Comunitat Valenciana allí arriba. ¿Alguna vez me ha oído a mi decir que estábamos enfrentados? Pues si uno no quiere, dos no se pelean. Uepal tiene participación en todos los órganos, en todas las mesas de trabajo, nos sentimos representados y defendidos. Y para nosotros la CEV es necesaria como el camino a través del cual Uepal puede llegar a órganos superiores.

«la relación con CEV es fantástica, nos sentimos representados y defendidos, ellos se refuerzan con nosotros y nosotros más»

-¿Se sienten satisfechos entonces con su nivel de interlocución, o hay puertas que aún no se les abren?

-Progresa adecuadamente. [Silencio] Y lo digo sin ironía. Si te aislas de lo que dicen y te fijas en lo que pasa… los hechos son razones. Somos un miembro más. Yo creo que la CEV se ve reforzada con nosotros, y nosotros mucho más con ellos. ¿Tiene sentido que Uepal mantenga su parcela de independencia tras esta integración? Pues claro, todo el sentido. Es como preguntar si tienen sentido las provincias dentro de una autonomía. Los intereses particulares son los que defienden el general, y lo que hay que hacer es negociar y consensuar. Uno tiene que saber cuándo ceder el interés particular a favor del general.

-Para finalizar, ¿hay algo que no le haya preguntado y a lo que le gustaría responder?

-Una vez me dijeron que si me preguntaban esto tenía que contestar algo, así que vamos a ver. Prudencia, paciencia, no podemos dar un paso atrás. Pero es momento de cargarnos de esperanza y de ilusión, de entrenar, de estar fuertes, porque en el momento en que nos abran, tenemos que salir corriendo.

Fuente: ALICANTE PLAZA

Entrevista: David Martínez

Fotos: Pepe Olivares